Después de eso, los dos miraron hacia el cielo y se dieron cuenta de que ya había empezado a atardecer, el cielo tenía ese tono anaranjado tan romántico y Jacques le preguntó a Angie si tenía frío, y esta asintió con la cabeza con una tímida sonrisa, que le hacía la cara más relajada y Jacques le dijo que le dejaría su chaqueta y que le ayudase a quitársela y ella se la quitó, primero del lado del parálisis o como a Jacques le gustaba llamarlo "La Mano Tonta" y después el lado sano.
A continuación, Angie se la puso y ambos se dieron las gracias, y Jacques añadió que le quedaba mejor a ella que a él. Al oír ese comentario, las mejillas de Angie se pusieron rojas, porque no estaba acostumbrada a piropos como ese. Instantes más tarde, volvió a empujar la silla de Jacques, y apenas sin darse cuenta ya estaban a la puerta de la casa de Angie.
Angie paró la silla de Jacques delante de su puerta y se puso delante de la silla de Jacques y le dijo que tomara su chaqueta y Jacques le respondió que no corría prisa, que ya se la devolvería en su próxima “no-cita” y Angie, en ese momento se rió, a continuación, ella se acercó a los labios de Jacques y este puso el dedo índice entre los labios de Angie y los suyos y le dijo que aún no era el momento adecuado. Conóceme primero, bésame después.
Angie le dio un beso muy tierno en la mejilla, y se dirigió a la puerta de su casa y con suavidad giró la manilla y con algo de complicidad le guiñó un ojo y entró al interior de la casa.
Jacques, buscó su móvil en el bolsillo del pantalón, pero no lo encontró. Mientras tanto, Angie se dirigía a su habitación, y sin querer metió su mano izquierda en el bolsillo del mismo lado de la chaqueta y sacó el móvil de Jacques y giró automáticamente abrir la puerta principal de su casa y le silbó a Jacques y este giró la cabeza y ver su móvil en la mano izquierda de Angie se rió, Angie se acercó a él y se lo dio en la mano y Jacques le dio las gracias y a continuación Angie regresó corriendo al interior de su casa.
Jacques llamó a su madre para que lo recogiese en la casa de Angie y Paz llegó en unos minutos acompañada por su hermano Michel, para ayudar a manejar a Jacques.
Después de que anclaran a Jacques dentro de la furgoneta, Paz le preguntó a su hijo que como le fue en el cine, a lo que Jacques respondió que bien y que le había gustado mucho la película.
No tardaron mucho en llegar de la casa de Angie a su casa, bajaron a Jacques y los tres se metieron en casa y tras de ellos, Paz cerró la puerta principal de casa.
Michel llevó a Jacques directamente al comedor, aún era temprano para cenar, así que, Jacques estuvo en internet hasta la hora de cenar. Jacques estaba apagando el ordenador, le vibró el móvil y en la pantalla apareció un mensaje de Marie, que ponía lo siguiente:
"¿Que tal el cine con Angie?" En esa simple pregunta, Marie se delataba así misma, porque ella quería saber como fuera el cine con Angie, porque quería que a Jaques le fallara por primera vez su teoría de " La Bola de Preso", y que no hicieran daño a su amiga Angie.
Jacques, apartó a un lado el teclado y empezó a escribirle la respuesta a Marie, pero lo que no sabía Jacques, era que Marie estaba en ese momento en casa de Angie, y que ésta estaba leyendo la conversación. Jacques le puso que bien. A lo que Marie, le volvió a preguntar:
"¿¿¿Sólo BIEN???" Exclamó muy contrariada Marie.
"¿No pasó nada especial?" Insistió Marie.
"Si, casi nos besamos" Confesó Jacques.
Al recibir ese mensaje, las dos amigas se miraron y dijeron al unísono:
"¿Que tal el cine con Angie?" En esa simple pregunta, Marie se delataba así misma, porque ella quería saber como fuera el cine con Angie, porque quería que a Jaques le fallara por primera vez su teoría de " La Bola de Preso", y que no hicieran daño a su amiga Angie.
Jacques, apartó a un lado el teclado y empezó a escribirle la respuesta a Marie, pero lo que no sabía Jacques, era que Marie estaba en ese momento en casa de Angie, y que ésta estaba leyendo la conversación. Jacques le puso que bien. A lo que Marie, le volvió a preguntar:
"¿¿¿Sólo BIEN???" Exclamó muy contrariada Marie.
"¿No pasó nada especial?" Insistió Marie.
"Si, casi nos besamos" Confesó Jacques.
Al recibir ese mensaje, las dos amigas se miraron y dijeron al unísono:
- ¡¡¡ BIEN !!! – Exclamaron con júbilo y a continuación se rieron.
Angie le dijo algo oído a Marie y acto seguido empezó a teclear en el móvil y le dio al la tecla Enviar.
Unos segundos más tarde, el móvil de Jacques vibró y él se le escapó una carcajada, que resonó en todo el comedor, cuando leyó el mensaje, que era el siguiente:
“¿Y te hubiera gustado besarla?”
Jacques, con una sonrisa dibujada en la cara, mientras que le respondía a Marie y a continuación le dio a Enviar.
Las chicas, ya se estaban impacientando, cuando oyeron un bip en el móvil de Marie.
“Sí, pero aún no me he ganado ese beso”
Las chicas exclamaron un ¡¡¡ Ooooh, que cuco es !!!
Marie volvió teclear algo y Jacques lo leyó:
“¿Cómo te lo ganarías?”
Jacques, escribió de nuevo y las chicas lo leyeron:
“Dando y recibiendo pequeños detalles diarios”
A lo que Marie, tecleó lo siguiente:
“¿Qué pequeños detalles diarios?”
"A desearme Buenos Días y Buenas Noches cada día, por mensajería instantánea por el móvil o cosas parecidas"
Aclaró Jacques y se lo envió a Marie.
Al leerlo, Angie le preguntó a Marie, que a que hora solía cenar y acostar Jacques, Marie miró su reloj, Pues, a esta, más o menos. Acto seguido, Angie cogió su móvil, que estaba en su mesita de noche, al lado de la cama, las dos amigas, estaban sentadas encima de la cama de Angie, en su habitación.
Angie, escribió algo muy rápido en el teclado de su móvil, que a Marie no le dio tiempo ver los dedos de Angie con tanta velocidad con la que se movía. Al instante, en el móvil de Jacques, sonó el tono de notificación de otro mensaje entrante, pero de otro contacto diferente al de Marie. Cuando Jacques vio, que el mensaje era de Angie, su corazón le latió muy rápido y lo leyó lo siguiente:
“Estoy pensando en ti, buenas noches, Angie”.
Después del nombre Angie, había un emoticón de un ángel, con dos alitas y una aureola encima de la cabeza.
A lo que Jacques, contestó lo siguiente:
"Yo, también estoy pensando en ti, dulces sueños, Jacques".
Cómo hiciera Angie, él también puso un emoticón, al final de su mensaje, pero el suyo era un demonio rojo con dos pequeños cuernos en la cabeza.