viernes, 29 de agosto de 2014

Capitulo 7


Debie un poco cortada preguntó a Paz si estaba Jacques en casa, Paz le respondió que sí y la llevó al comedor en donde se encontraba Jacques, usando el ordenador. Las dos chicas entraron y Paz le dijo a su hijo que tenía visita y Jacques cuando giró la cabeza y vio a Debie la miró extrañado porque no conocía a esa chica, que estaba allí de píe. 

Debie iba de sorpresa en sorpresa y solo atinó a decir que era Debie y que era la hermana menor de Angie y que le venía a devolver su chaqueta. Jacques le dio las gracias y dijo que sentara y ella accedió y Paz le preguntó si quería algo de beber y Debie le contestó que un vaso de agua.

Mientras que Paz iba a por el vaso de agua a la cocina, Debie se colocó de manera estrategia el escote del mini top que llevaba, para ver si Jacques caía en sus redes de viuda negra. Jacques hablaba con Debie sin problemas ni otra mirada que no fuese más debajo de su cara. Debie ya se desesperaba y pensaba lo siguiente¬¬:

“Jacques, mira mi escote, está ahí para ti solito” 

Debie añadió a su pensamiento que si le funcionaria todo que un chico normal. Debie no conocía a otras personas con discapacidad, porque pensaba que no estaban a la altura del círculo de sus amistades selectas. 

Acto seguido, el móvil de Jacques empezó a vibrar y era un mensaje de Angie, que ponía lo siguiente:

“Buenos Días, Jacques, ¿Como dormiste?”

"Bien, ya está aquí tu hermana con mi chaqueta"

"¿¿¿Cómo??? ¿Qué mi hermana te llevó la chaqueta a tu casa?" Le preguntó Angie perpleja a Jacques.

"Sí, verás, anoche tú me preguntaste mi dirección en un mensaje y por la mañana te la escribí" Le aclaró Jacques a Angie.

"No, Jacques, no te escribí ningún mensaje hasta ahora" 

"Vale"

"Voy a tu casa ahora. Dame tu dirección"

"C/ Font Nova, 7"

Debie se había puesto la chaqueta de Jacques encima del mini top amarillo chillón y que lo combinaba perfectamente con unos leggins azulones súper ajustados, que le marcaba la forma del tanga que llevaba debajo de ellos.

Jacques siguió trabajando en el ordenador y Debie lo miraba con cierta admiración porque no le parecía posible que manejara tan bien el teclado con la mano derecha desformada por culpa de la parálisis cerebral que el tenía además del ratón que usaba con su mano buena.

Un poco después, sonó el timbre de casa y Paz fue abrir y era Angie, que le dijo que no dijese nada, que era una sorpresa para él.

Jacques estaba tan absorto en su trabajo, que no se enteró de la entrada de Angie en su “Jac-Cueva” y Angie le tapó con sus manos los ojos y digo lo siguiente:

“Buenos Días, cari” Le susurró dulcemente al oído.

La cara que se le quedó a Debie, cuando Angie pronunció la palabra “cari” era todo un poema, porque sabía que Angie no le llamaba así de rápido a ningún chico que no le gustara mucho. Angie cogió a Jacques de la mano izquierda y él le dio un beso en la mano de Angie que ella le agradeció rodeándole con la otra mano el cuello a Jacques. 

A continuación, Angie se acercó a Debie y le dijo que se levantara y ella obedeció y le fue quitándole despacio la chaqueta de Jacques y se la entregó a Paz que no entendía aquella escena y le dijo a Paz que el otro día, Jacques me la prestó y se la iba a devolverla hoy, pero “alguna” se adelantó.

Paz le dio las gracias y se fue a colgarla en el cuarto de Jacques, dentro del armario.


Mientras tanto, en el comedor, el móvil de Debie sonó y se levantó y salió al pasillo para atender la llamada. Luca era el que estaba llamándola para saber si entrenaba esa mañana en el gimnasio y para decirle que la amaba, a lo que Debie le respondió con un seco y desganado “E yo también” y colgó y regresó al comedor para comunicarle a la pareja que se tenía que ir al gym de su novio Luca para entrenar y se marcho de la casa de Jacques rumbo al gimnasio de Luca.

Angie le preguntó a Jacques si tenía planes para mañana por la noche, y él le respondió que no. Esa noche, era la Noche de San Juan, que le invitaba a celebrarla con ella y sus amigos en la playa, que iban a encender hogueras y todos llevar algo de comida y pasar parte de la noche en la playa y Jacques dijo que si encantado de la vida.

viernes, 22 de agosto de 2014

Capitulo 6


Angie se levantó y recogió los platos de todos, primero el suyo, después el de su padre, a continuación el de su madre y por último el de Debie y se dirigió hacia a la cocina. Cuando entró en ella, Angie dejó con cuidado los cuatro platos en una perfecta mini torre al lado del fregadero y abrió el grifo y cogió uno de los platos y lo dejó un momento en el fondo del fregadero y cogió la botella del lavaplatos y echó un buen chorro en el centro del plato y a continuación cogió un estropajo y empezó a fregarlo con movimientos circulares.


En ese momento, entró en la cocina Debie, que estaba con una mini lima de uñas, limando las uñas de la mano izquierda. Le preguntó con ironía si los fregaba bien y Angie le contestó que si pero que podría ayudar, mientras Que Angie se dirigía a la nevera y cogía una botella pequeña de agua y daba un sorbo. 

Acto seguido le respondió a su hermana que estas manos no nacieron para fregar sino para algo grande, como el resto de su estupendo cuerpo. 

Al oír estupendo cuerpo, Angie pensó para si misma querrás decir estúpido cuerpo.


Poco después, Angie acabó de fregar los platos y cerró el grifo y secó con un trapo de cocina con movimientos delicados y los fue colocando en  la alacena de la cocina, cerró la puerta de la alacena y se marchó de la cocina rumbo a su habitación, se quitó la ropa y se dio una ducha rápida y se envolvió en una toalla verde, que era su color favorito y regresó a su cuarto cerró tras de si, la puerta y quitó la toalla y se dirigió a su armario, lo abrió, abrió un cajón y sacó unas braguitas blancas con un lazo rosita en el centro, se las puso. Abrió otro cajón y sacó un pijama de color verde con motivos de perritos estampados por todo el pijama y se lo puso.  La parte de arriba del pijama era una sudadera a juego con el pantalón, ancha, que le gustaba especialmente a Angie, porque se sentía muy cómoda con las prendas de ropa anchas en la parte superior de su cuerpo y se la puso delicadamente para notar el calor que le daba esa sudadera, después de aquella ducha rápida y fría que se diera momentos antes. Recogió la toalla del suelo y la llevó al cesto de ropa sucia del cuarto de baño junto a la ropa que se había quitado anteriormente. Volvió a su cuarto, se fijó, que aún quedaba en el suelo una prenda y era la chaqueta de Jacques, que la colocó en la silla de su escritorio, que estaba en frente de un gran ventanal, al lado de su cama. A Continuación se metió en su cama debajo de la ropa de cama se dio la vuelta para el lado izquierdo y se quedó profundamente dormida.

Desde su cuarto, Debie estaba demasiado intrigada por saber algo más sobre Jacques y maquinó un plan malévolo. Primero le “cogería prestada” del cuarto de Angie la chaqueta de Jacques, acto seguido, le enviaría un mensaje de texto con el móvil de Angie, para pedirle la dirección de su casa a Jacques, así ya tendría un pretexto para seducirlo con sus “armas” de mujer y si era Jacques, era guapo se lo intentaría llevarlo al huerto.

Unos minutos después, Debie decidió iniciar la fase 1 de su plan, se levantó con cuidado y cruzó el pasillo y abrió con sumo cuidado la puerta del cuarto de Angie y vio que dormía profundamente y entró de puntillas y cogió con delicadeza la chaqueta de Jacques de la silla y aprovechó que el móvil de Angie lo tenia encima de la mesilla de noche y le envió el siguiente mensaje a Jacques:

“Soy yo ¿Me puedes dar la dirección de tu casa para devolverte tu chaqueta?”

Debie pensó que Jacques debería estar dormido ya y que le contestaría a la mañana siguiente, por eso, Debie llevó el móvil de Angie a su cuarto, se metió en su cama y se tapó y a los pocos minutos se durmió. A la mañana siguiente, el ligero zumbido de la vibración del móvil de Angie de su reparador sueño y lo cogió con una mano de su tocador y como ella pensaba y deseaba tenía un mensaje de Jacques. Debie se incorporó un poco en la cama y leyó el mensaje siguiente:

"Buenos Días, Angie, mi dirección es: C/ Font Nova, 7"

Debie copió en un trozo de papel la dirección de Jacques, y acto seguido borró la mini conversación del móvil de Angie y se levantó de su cama y se dirigió al cuarto de su hermana para devolver el móvil a su sitio. Debie abrió lentamente la puerta y vio que Angie seguía dormida y colocó de nuevo el móvil en la mesilla de noche y se fue a su cuarto.

Debie se duchó y vistió, cogió la chaqueta de Jacques y su dirección y fue rumbo a la casa de Jacques. Cuando llegó delante de la puerta se puso bien el escote para que Jacques no le quitara los ojos de esa zona y le dió al timbre. 

Debie se llevó un gran chasco cuando vio que la quien le abría la puerta no era un chico, sino una mujer madura, que era ni más ni menos, la madre de Jacques, Paz.   

miércoles, 13 de agosto de 2014

Capitulo 5


Angie leyó la respuesta de Jacques, y exclamó que dulce eres. En ese momento, entró Debie, la hermana menor de Angie, que era pelirroja, media melena, ojos azules, nariz pequeña, labios gruesos, su piel era blanca con muchas pecas, pero ella iba todos los días a tomar sus rayos UVA. Debie, era el diminutivo de Deborah y era cuatro años menor que Angie, que tenía treinta.

El cuerpo de Debie era de escándalo, un pecho muy generoso, barriga totalmente plana, gracias a su afición a la Danza del Vientre, que la coronaba su perfecto ombligo, que lo tenía decorado por un piercing dorado. Además, tenía un culo muy duro y respingón por su adicción a la bicicleta estática del gimnasio de su novio italiano, Luca.

Además de ayudar a la buena tonificación de su trasero la bicicleta estática también le torneaba perfectamente sus largas piernas, que siempre las sostenían sus siempre inseparables tacones de aguja.

Debie, vestía siempre de manera provocativa, mini-tops cada vez más pequeños y minifalda, que le marcaba demasiado su culo, según la opinión de Luca, que siempre discutía con ella, por su hobbie de andar “calentando” a los demás chicos.

- Se llama antes de entrar – Le espetó con indiferencia Angie a Debie.

- No estaba cerrada, Angie o ¿estabas con algún chico? – Le respondió Debie, en un tono burlón.

-Pues… no, pero es igual, esta es mi habitación, y estoy con mi amiga Marie – Le replicó Angie, que estaba empezando a enfadarse.

- Púes dijo mamá, que bajaras a cenar, pero YA – Le dijo Debie, chasqueando sus dedos.  

- Ya bajo ahora - Respondió Angie con desdén.

- E yo me voy a casa - Dijo Marie, tratando de calmar el ambiente.

A continuación, las tres chicas bajaron las escaleras, Angie y Marie fueron a la puerta principal para despedirse y Debie se dirigió al comedor para cenar. Unos minutos después, entró Angie y besó a su padre en la mejilla y a su madre acto seguido. El padre de Angie y Debie se llamaba Teodoro, pero le gustaba más que le llamasen Teo.

Teo era un hombre de unos cincuenta años, alto, pelo corto y canoso, ojos azules, perilla, delgado. Trabajaba como pintor e incluso ya había expuesto en alguna galería que otra con cierto éxito de público y crítica.

La madre de Debie y Angie se llamaba Elvira, pero le gustaba más que la llamasen Elvi. Elvi era una mujer madura de cincuenta y dos, bajita, media melena pelirroja, ojos azules, guapa y un poco gordita. Trabajaba como secretaria en un bufete de abogados muy prestigioso en el sector.


Angie se sentó al lado de su padre y éste le preguntó:

- ¿Cariño, que hiciste esta tarde? – Le dijo con cierta complicidad entre los dos.

- Pues, fui al cine con un nuevo amigo – Le respondió Angie a su padre.

- ¿Y cómo se llama ese “nuevo amigo”?  - Le espetó secamente su madre, creando una tensión increíble en el ambiente.

- Se llama Jacques, y es buen chico – Le contestó Angie, en el mismo tono seco a su madre.

- ¿Y qué película habéis visto, cariño? – Le preguntó Teo a Angie, para relajar la tensión.

- Pues, una súper romántica, que se titula Perdona, si te llamo Amor. Por cierto, papá a ti te iba a gustar esa peli, seria una de las tuyas, jijiji.
- ¿Cuando salga en DVD, la vemos los dos, ok? – Le sugirió Teo a su hija mayor-

- Síiii, papi – Le contestó ella, levantándose y dándole un tierno beso en una de sus mejillas.

- ¿Lo queremos conocer, verdad, “Amorcito”? – Le preguntó Elvi a Teo con cierto retintín.

- Aún es demasiado pronto, déjalos que se conozcan un poco más y ya lo presentará formalmente, “Cielo” – Le contestó Teo a Elvi y guiñándole un ojo a Angie.

- Pero eso, no es justo papá, con Luca no hicisteis así, yo os lo tuve cuando tuvimos nuestra primera cita – Le reclamó Debie a su padre.

- Hermanita, te corrijo, Jacques e yo no tuvimos una “cita”  sino una “no-cita” – Le aclaró Angie a Debie.

- ¿En que se diferencia una “cita” y una “no-cita”, “Angelita”? – Le ironizó Debie a Angie.

- Pues… una “cita”, se hace con el novio, ya oficialmente  y una “no-cita”, se  hace con el pretendiente a ser un posible novio, ¿Entiendes, “Deborita”? Le contestó Angie a Debie.

A continuación, empezaron a cenar, tranquilamente y en silencio, hasta que recogieron sus platos, ya vacíos.

viernes, 8 de agosto de 2014

Capitulo 4


Después de eso, los dos miraron hacia el cielo y se dieron cuenta de que ya había empezado a atardecer, el cielo tenía ese tono anaranjado tan romántico y Jacques le preguntó a Angie si tenía frío, y esta asintió con la cabeza con una tímida sonrisa, que le hacía la cara más relajada y Jacques le dijo que le dejaría su chaqueta y que le ayudase a quitársela y ella se la quitó, primero del lado del parálisis o como a Jacques le gustaba llamarlo "La Mano Tonta" y después el lado sano.

A continuación, Angie se la puso y ambos se dieron las gracias, y Jacques añadió que le quedaba mejor a ella que a él. Al oír ese comentario, las mejillas de Angie se pusieron rojas, porque no estaba acostumbrada a piropos como ese. Instantes más tarde, volvió a empujar la silla de Jacques, y apenas sin darse cuenta ya estaban a la puerta de la casa de Angie.

Angie paró la silla de Jacques delante de su puerta y se puso delante de la silla de Jacques y le dijo que tomara su chaqueta y Jacques le respondió que no corría prisa, que ya se la devolvería en su próxima “no-cita” y Angie, en ese momento se rió, a continuación, ella se acercó a los labios de Jacques y este puso el dedo índice entre los labios de Angie y los suyos y le dijo que aún no era el momento adecuado. Conóceme primero, bésame después.

Angie le dio un beso muy tierno en la mejilla, y se dirigió a la puerta de su casa y con suavidad giró la manilla y con algo de complicidad le guiñó un ojo y entró al interior de la casa.

Jacques, buscó su móvil en el bolsillo del pantalón, pero no lo encontró. Mientras tanto, Angie se dirigía a su habitación, y sin querer metió su mano izquierda en el bolsillo del mismo lado de la chaqueta y sacó el móvil de Jacques y giró automáticamente   abrir la puerta principal de su casa y le silbó a Jacques y este giró la cabeza y ver su móvil en la mano izquierda de Angie  se rió, Angie se acercó a él y se lo dio en la mano y Jacques le dio las gracias y a continuación Angie regresó corriendo al interior de su casa.


Jacques llamó a su madre para que lo recogiese en la casa de Angie y Paz llegó en unos minutos acompañada por su hermano Michel, para ayudar a manejar a Jacques.  


Después de que anclaran a Jacques dentro de la furgoneta, Paz le preguntó a su hijo que como le fue en el cine, a lo que Jacques respondió que bien y que le había gustado mucho la película.

No tardaron mucho en llegar de la casa de Angie a su casa, bajaron a Jacques y los tres se metieron en casa y tras de ellos, Paz cerró la puerta principal de casa.

Michel llevó a Jacques directamente al comedor, aún era temprano para cenar, así que, Jacques estuvo en internet hasta la hora de cenar. Jacques estaba apagando el ordenador, le vibró el móvil y en la pantalla apareció un mensaje de Marie, que ponía lo siguiente:

"¿Que tal el cine con Angie?" En esa simple pregunta, Marie se delataba así misma, porque ella quería saber como fuera el cine con Angie, porque quería que a Jaques le fallara por primera vez su teoría de " La Bola de Preso", y que no hicieran daño a su amiga Angie.

Jacques, apartó a un lado el teclado y empezó a escribirle la respuesta a Marie, pero lo que no sabía Jacques, era que Marie estaba en ese momento en casa de Angie, y que ésta estaba leyendo la conversación. Jacques le puso que bien. A lo que Marie, le volvió a preguntar:

"¿¿¿Sólo BIEN???" Exclamó muy contrariada Marie.

"¿No pasó nada especial?" Insistió Marie.

"Si, casi nos besamos" Confesó Jacques.

Al recibir ese mensaje, las dos amigas se miraron y dijeron al unísono:

"¿Que tal el cine con Angie?" En esa simple pregunta, Marie se delataba así misma, porque ella quería saber como fuera el cine con Angie, porque quería que a Jaques le fallara por primera vez su teoría de " La Bola de Preso", y que no hicieran daño a su amiga Angie.

Jacques, apartó a un lado el teclado y empezó a escribirle la respuesta a Marie, pero lo que no sabía Jacques, era que Marie estaba en ese momento en casa de Angie, y que ésta estaba leyendo la conversación. Jacques le puso que bien. A lo que Marie, le volvió a preguntar:

"¿¿¿Sólo BIEN???" Exclamó muy contrariada Marie.

"¿No pasó nada especial?" Insistió Marie.

"Si, casi nos besamos" Confesó Jacques.

Al recibir ese mensaje, las dos amigas se miraron y dijeron al unísono:

- ¡¡¡ BIEN !!! – Exclamaron con júbilo y a continuación se rieron.

Angie le dijo algo oído a Marie y acto seguido empezó a teclear en el móvil y le dio al la tecla Enviar.

Unos segundos más tarde, el móvil de Jacques vibró y él se le escapó una carcajada, que resonó en todo el comedor, cuando leyó el mensaje, que era el siguiente:

“¿Y te hubiera gustado besarla?”

 Jacques, con una sonrisa dibujada en la cara, mientras que le respondía a Marie y a continuación le dio a Enviar.

Las chicas, ya se estaban impacientando, cuando oyeron un bip en el móvil de Marie.

“Sí, pero aún no me he ganado ese beso”

Las chicas exclamaron un ¡¡¡ Ooooh, que cuco es !!!

Marie volvió teclear algo y Jacques lo leyó:

“¿Cómo te lo ganarías?”

Jacques, escribió de nuevo y las chicas lo leyeron:

“Dando y recibiendo pequeños detalles diarios”

A lo que Marie, tecleó lo siguiente:

“¿Qué pequeños detalles diarios?”

"A desearme Buenos Días y Buenas Noches cada día, por mensajería instantánea por el móvil o cosas parecidas"

Aclaró Jacques y se lo envió a Marie.

Al leerlo, Angie le preguntó a Marie, que a que hora solía cenar y acostar Jacques, Marie miró su reloj, Pues, a esta, más o menos. Acto seguido, Angie cogió su móvil, que estaba en su mesita de noche, al lado de la cama, las dos amigas, estaban sentadas encima de la cama de Angie, en su habitación.

Angie, escribió algo muy rápido en el teclado de su móvil, que a Marie no le dio tiempo ver los dedos de Angie con tanta velocidad con la que se movía. Al instante, en el móvil de Jacques, sonó el tono de notificación de otro mensaje entrante, pero de otro contacto diferente al de Marie. Cuando Jacques vio, que el mensaje era de Angie, su corazón le latió muy rápido y lo leyó lo siguiente:

“Estoy pensando en ti, buenas noches, Angie”.

Después del nombre Angie, había un emoticón de un ángel, con dos alitas y una aureola encima de la cabeza.

A lo que Jacques, contestó lo siguiente:

"Yo, también estoy pensando en ti, dulces sueños, Jacques".

Cómo hiciera Angie, él también puso un emoticón, al final de su mensaje, pero el suyo era un demonio rojo con dos pequeños cuernos en la cabeza.

Capítulo 21

Cuando Toni llegó a casa de Angie y se bajaron del descapotable de él, los dos jóvenes se quedaron alarmados porque había dos coches ...