viernes, 22 de agosto de 2014

Capitulo 6


Angie se levantó y recogió los platos de todos, primero el suyo, después el de su padre, a continuación el de su madre y por último el de Debie y se dirigió hacia a la cocina. Cuando entró en ella, Angie dejó con cuidado los cuatro platos en una perfecta mini torre al lado del fregadero y abrió el grifo y cogió uno de los platos y lo dejó un momento en el fondo del fregadero y cogió la botella del lavaplatos y echó un buen chorro en el centro del plato y a continuación cogió un estropajo y empezó a fregarlo con movimientos circulares.


En ese momento, entró en la cocina Debie, que estaba con una mini lima de uñas, limando las uñas de la mano izquierda. Le preguntó con ironía si los fregaba bien y Angie le contestó que si pero que podría ayudar, mientras Que Angie se dirigía a la nevera y cogía una botella pequeña de agua y daba un sorbo. 

Acto seguido le respondió a su hermana que estas manos no nacieron para fregar sino para algo grande, como el resto de su estupendo cuerpo. 

Al oír estupendo cuerpo, Angie pensó para si misma querrás decir estúpido cuerpo.


Poco después, Angie acabó de fregar los platos y cerró el grifo y secó con un trapo de cocina con movimientos delicados y los fue colocando en  la alacena de la cocina, cerró la puerta de la alacena y se marchó de la cocina rumbo a su habitación, se quitó la ropa y se dio una ducha rápida y se envolvió en una toalla verde, que era su color favorito y regresó a su cuarto cerró tras de si, la puerta y quitó la toalla y se dirigió a su armario, lo abrió, abrió un cajón y sacó unas braguitas blancas con un lazo rosita en el centro, se las puso. Abrió otro cajón y sacó un pijama de color verde con motivos de perritos estampados por todo el pijama y se lo puso.  La parte de arriba del pijama era una sudadera a juego con el pantalón, ancha, que le gustaba especialmente a Angie, porque se sentía muy cómoda con las prendas de ropa anchas en la parte superior de su cuerpo y se la puso delicadamente para notar el calor que le daba esa sudadera, después de aquella ducha rápida y fría que se diera momentos antes. Recogió la toalla del suelo y la llevó al cesto de ropa sucia del cuarto de baño junto a la ropa que se había quitado anteriormente. Volvió a su cuarto, se fijó, que aún quedaba en el suelo una prenda y era la chaqueta de Jacques, que la colocó en la silla de su escritorio, que estaba en frente de un gran ventanal, al lado de su cama. A Continuación se metió en su cama debajo de la ropa de cama se dio la vuelta para el lado izquierdo y se quedó profundamente dormida.

Desde su cuarto, Debie estaba demasiado intrigada por saber algo más sobre Jacques y maquinó un plan malévolo. Primero le “cogería prestada” del cuarto de Angie la chaqueta de Jacques, acto seguido, le enviaría un mensaje de texto con el móvil de Angie, para pedirle la dirección de su casa a Jacques, así ya tendría un pretexto para seducirlo con sus “armas” de mujer y si era Jacques, era guapo se lo intentaría llevarlo al huerto.

Unos minutos después, Debie decidió iniciar la fase 1 de su plan, se levantó con cuidado y cruzó el pasillo y abrió con sumo cuidado la puerta del cuarto de Angie y vio que dormía profundamente y entró de puntillas y cogió con delicadeza la chaqueta de Jacques de la silla y aprovechó que el móvil de Angie lo tenia encima de la mesilla de noche y le envió el siguiente mensaje a Jacques:

“Soy yo ¿Me puedes dar la dirección de tu casa para devolverte tu chaqueta?”

Debie pensó que Jacques debería estar dormido ya y que le contestaría a la mañana siguiente, por eso, Debie llevó el móvil de Angie a su cuarto, se metió en su cama y se tapó y a los pocos minutos se durmió. A la mañana siguiente, el ligero zumbido de la vibración del móvil de Angie de su reparador sueño y lo cogió con una mano de su tocador y como ella pensaba y deseaba tenía un mensaje de Jacques. Debie se incorporó un poco en la cama y leyó el mensaje siguiente:

"Buenos Días, Angie, mi dirección es: C/ Font Nova, 7"

Debie copió en un trozo de papel la dirección de Jacques, y acto seguido borró la mini conversación del móvil de Angie y se levantó de su cama y se dirigió al cuarto de su hermana para devolver el móvil a su sitio. Debie abrió lentamente la puerta y vio que Angie seguía dormida y colocó de nuevo el móvil en la mesilla de noche y se fue a su cuarto.

Debie se duchó y vistió, cogió la chaqueta de Jacques y su dirección y fue rumbo a la casa de Jacques. Cuando llegó delante de la puerta se puso bien el escote para que Jacques no le quitara los ojos de esa zona y le dió al timbre. 

Debie se llevó un gran chasco cuando vio que la quien le abría la puerta no era un chico, sino una mujer madura, que era ni más ni menos, la madre de Jacques, Paz.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Capítulo 21

Cuando Toni llegó a casa de Angie y se bajaron del descapotable de él, los dos jóvenes se quedaron alarmados porque había dos coches ...