viernes, 29 de agosto de 2014

Capitulo 7


Debie un poco cortada preguntó a Paz si estaba Jacques en casa, Paz le respondió que sí y la llevó al comedor en donde se encontraba Jacques, usando el ordenador. Las dos chicas entraron y Paz le dijo a su hijo que tenía visita y Jacques cuando giró la cabeza y vio a Debie la miró extrañado porque no conocía a esa chica, que estaba allí de píe. 

Debie iba de sorpresa en sorpresa y solo atinó a decir que era Debie y que era la hermana menor de Angie y que le venía a devolver su chaqueta. Jacques le dio las gracias y dijo que sentara y ella accedió y Paz le preguntó si quería algo de beber y Debie le contestó que un vaso de agua.

Mientras que Paz iba a por el vaso de agua a la cocina, Debie se colocó de manera estrategia el escote del mini top que llevaba, para ver si Jacques caía en sus redes de viuda negra. Jacques hablaba con Debie sin problemas ni otra mirada que no fuese más debajo de su cara. Debie ya se desesperaba y pensaba lo siguiente¬¬:

“Jacques, mira mi escote, está ahí para ti solito” 

Debie añadió a su pensamiento que si le funcionaria todo que un chico normal. Debie no conocía a otras personas con discapacidad, porque pensaba que no estaban a la altura del círculo de sus amistades selectas. 

Acto seguido, el móvil de Jacques empezó a vibrar y era un mensaje de Angie, que ponía lo siguiente:

“Buenos Días, Jacques, ¿Como dormiste?”

"Bien, ya está aquí tu hermana con mi chaqueta"

"¿¿¿Cómo??? ¿Qué mi hermana te llevó la chaqueta a tu casa?" Le preguntó Angie perpleja a Jacques.

"Sí, verás, anoche tú me preguntaste mi dirección en un mensaje y por la mañana te la escribí" Le aclaró Jacques a Angie.

"No, Jacques, no te escribí ningún mensaje hasta ahora" 

"Vale"

"Voy a tu casa ahora. Dame tu dirección"

"C/ Font Nova, 7"

Debie se había puesto la chaqueta de Jacques encima del mini top amarillo chillón y que lo combinaba perfectamente con unos leggins azulones súper ajustados, que le marcaba la forma del tanga que llevaba debajo de ellos.

Jacques siguió trabajando en el ordenador y Debie lo miraba con cierta admiración porque no le parecía posible que manejara tan bien el teclado con la mano derecha desformada por culpa de la parálisis cerebral que el tenía además del ratón que usaba con su mano buena.

Un poco después, sonó el timbre de casa y Paz fue abrir y era Angie, que le dijo que no dijese nada, que era una sorpresa para él.

Jacques estaba tan absorto en su trabajo, que no se enteró de la entrada de Angie en su “Jac-Cueva” y Angie le tapó con sus manos los ojos y digo lo siguiente:

“Buenos Días, cari” Le susurró dulcemente al oído.

La cara que se le quedó a Debie, cuando Angie pronunció la palabra “cari” era todo un poema, porque sabía que Angie no le llamaba así de rápido a ningún chico que no le gustara mucho. Angie cogió a Jacques de la mano izquierda y él le dio un beso en la mano de Angie que ella le agradeció rodeándole con la otra mano el cuello a Jacques. 

A continuación, Angie se acercó a Debie y le dijo que se levantara y ella obedeció y le fue quitándole despacio la chaqueta de Jacques y se la entregó a Paz que no entendía aquella escena y le dijo a Paz que el otro día, Jacques me la prestó y se la iba a devolverla hoy, pero “alguna” se adelantó.

Paz le dio las gracias y se fue a colgarla en el cuarto de Jacques, dentro del armario.


Mientras tanto, en el comedor, el móvil de Debie sonó y se levantó y salió al pasillo para atender la llamada. Luca era el que estaba llamándola para saber si entrenaba esa mañana en el gimnasio y para decirle que la amaba, a lo que Debie le respondió con un seco y desganado “E yo también” y colgó y regresó al comedor para comunicarle a la pareja que se tenía que ir al gym de su novio Luca para entrenar y se marcho de la casa de Jacques rumbo al gimnasio de Luca.

Angie le preguntó a Jacques si tenía planes para mañana por la noche, y él le respondió que no. Esa noche, era la Noche de San Juan, que le invitaba a celebrarla con ella y sus amigos en la playa, que iban a encender hogueras y todos llevar algo de comida y pasar parte de la noche en la playa y Jacques dijo que si encantado de la vida.

viernes, 22 de agosto de 2014

Capitulo 6


Angie se levantó y recogió los platos de todos, primero el suyo, después el de su padre, a continuación el de su madre y por último el de Debie y se dirigió hacia a la cocina. Cuando entró en ella, Angie dejó con cuidado los cuatro platos en una perfecta mini torre al lado del fregadero y abrió el grifo y cogió uno de los platos y lo dejó un momento en el fondo del fregadero y cogió la botella del lavaplatos y echó un buen chorro en el centro del plato y a continuación cogió un estropajo y empezó a fregarlo con movimientos circulares.


En ese momento, entró en la cocina Debie, que estaba con una mini lima de uñas, limando las uñas de la mano izquierda. Le preguntó con ironía si los fregaba bien y Angie le contestó que si pero que podría ayudar, mientras Que Angie se dirigía a la nevera y cogía una botella pequeña de agua y daba un sorbo. 

Acto seguido le respondió a su hermana que estas manos no nacieron para fregar sino para algo grande, como el resto de su estupendo cuerpo. 

Al oír estupendo cuerpo, Angie pensó para si misma querrás decir estúpido cuerpo.


Poco después, Angie acabó de fregar los platos y cerró el grifo y secó con un trapo de cocina con movimientos delicados y los fue colocando en  la alacena de la cocina, cerró la puerta de la alacena y se marchó de la cocina rumbo a su habitación, se quitó la ropa y se dio una ducha rápida y se envolvió en una toalla verde, que era su color favorito y regresó a su cuarto cerró tras de si, la puerta y quitó la toalla y se dirigió a su armario, lo abrió, abrió un cajón y sacó unas braguitas blancas con un lazo rosita en el centro, se las puso. Abrió otro cajón y sacó un pijama de color verde con motivos de perritos estampados por todo el pijama y se lo puso.  La parte de arriba del pijama era una sudadera a juego con el pantalón, ancha, que le gustaba especialmente a Angie, porque se sentía muy cómoda con las prendas de ropa anchas en la parte superior de su cuerpo y se la puso delicadamente para notar el calor que le daba esa sudadera, después de aquella ducha rápida y fría que se diera momentos antes. Recogió la toalla del suelo y la llevó al cesto de ropa sucia del cuarto de baño junto a la ropa que se había quitado anteriormente. Volvió a su cuarto, se fijó, que aún quedaba en el suelo una prenda y era la chaqueta de Jacques, que la colocó en la silla de su escritorio, que estaba en frente de un gran ventanal, al lado de su cama. A Continuación se metió en su cama debajo de la ropa de cama se dio la vuelta para el lado izquierdo y se quedó profundamente dormida.

Desde su cuarto, Debie estaba demasiado intrigada por saber algo más sobre Jacques y maquinó un plan malévolo. Primero le “cogería prestada” del cuarto de Angie la chaqueta de Jacques, acto seguido, le enviaría un mensaje de texto con el móvil de Angie, para pedirle la dirección de su casa a Jacques, así ya tendría un pretexto para seducirlo con sus “armas” de mujer y si era Jacques, era guapo se lo intentaría llevarlo al huerto.

Unos minutos después, Debie decidió iniciar la fase 1 de su plan, se levantó con cuidado y cruzó el pasillo y abrió con sumo cuidado la puerta del cuarto de Angie y vio que dormía profundamente y entró de puntillas y cogió con delicadeza la chaqueta de Jacques de la silla y aprovechó que el móvil de Angie lo tenia encima de la mesilla de noche y le envió el siguiente mensaje a Jacques:

“Soy yo ¿Me puedes dar la dirección de tu casa para devolverte tu chaqueta?”

Debie pensó que Jacques debería estar dormido ya y que le contestaría a la mañana siguiente, por eso, Debie llevó el móvil de Angie a su cuarto, se metió en su cama y se tapó y a los pocos minutos se durmió. A la mañana siguiente, el ligero zumbido de la vibración del móvil de Angie de su reparador sueño y lo cogió con una mano de su tocador y como ella pensaba y deseaba tenía un mensaje de Jacques. Debie se incorporó un poco en la cama y leyó el mensaje siguiente:

"Buenos Días, Angie, mi dirección es: C/ Font Nova, 7"

Debie copió en un trozo de papel la dirección de Jacques, y acto seguido borró la mini conversación del móvil de Angie y se levantó de su cama y se dirigió al cuarto de su hermana para devolver el móvil a su sitio. Debie abrió lentamente la puerta y vio que Angie seguía dormida y colocó de nuevo el móvil en la mesilla de noche y se fue a su cuarto.

Debie se duchó y vistió, cogió la chaqueta de Jacques y su dirección y fue rumbo a la casa de Jacques. Cuando llegó delante de la puerta se puso bien el escote para que Jacques no le quitara los ojos de esa zona y le dió al timbre. 

Debie se llevó un gran chasco cuando vio que la quien le abría la puerta no era un chico, sino una mujer madura, que era ni más ni menos, la madre de Jacques, Paz.   

miércoles, 13 de agosto de 2014

Capitulo 5


Angie leyó la respuesta de Jacques, y exclamó que dulce eres. En ese momento, entró Debie, la hermana menor de Angie, que era pelirroja, media melena, ojos azules, nariz pequeña, labios gruesos, su piel era blanca con muchas pecas, pero ella iba todos los días a tomar sus rayos UVA. Debie, era el diminutivo de Deborah y era cuatro años menor que Angie, que tenía treinta.

El cuerpo de Debie era de escándalo, un pecho muy generoso, barriga totalmente plana, gracias a su afición a la Danza del Vientre, que la coronaba su perfecto ombligo, que lo tenía decorado por un piercing dorado. Además, tenía un culo muy duro y respingón por su adicción a la bicicleta estática del gimnasio de su novio italiano, Luca.

Además de ayudar a la buena tonificación de su trasero la bicicleta estática también le torneaba perfectamente sus largas piernas, que siempre las sostenían sus siempre inseparables tacones de aguja.

Debie, vestía siempre de manera provocativa, mini-tops cada vez más pequeños y minifalda, que le marcaba demasiado su culo, según la opinión de Luca, que siempre discutía con ella, por su hobbie de andar “calentando” a los demás chicos.

- Se llama antes de entrar – Le espetó con indiferencia Angie a Debie.

- No estaba cerrada, Angie o ¿estabas con algún chico? – Le respondió Debie, en un tono burlón.

-Pues… no, pero es igual, esta es mi habitación, y estoy con mi amiga Marie – Le replicó Angie, que estaba empezando a enfadarse.

- Púes dijo mamá, que bajaras a cenar, pero YA – Le dijo Debie, chasqueando sus dedos.  

- Ya bajo ahora - Respondió Angie con desdén.

- E yo me voy a casa - Dijo Marie, tratando de calmar el ambiente.

A continuación, las tres chicas bajaron las escaleras, Angie y Marie fueron a la puerta principal para despedirse y Debie se dirigió al comedor para cenar. Unos minutos después, entró Angie y besó a su padre en la mejilla y a su madre acto seguido. El padre de Angie y Debie se llamaba Teodoro, pero le gustaba más que le llamasen Teo.

Teo era un hombre de unos cincuenta años, alto, pelo corto y canoso, ojos azules, perilla, delgado. Trabajaba como pintor e incluso ya había expuesto en alguna galería que otra con cierto éxito de público y crítica.

La madre de Debie y Angie se llamaba Elvira, pero le gustaba más que la llamasen Elvi. Elvi era una mujer madura de cincuenta y dos, bajita, media melena pelirroja, ojos azules, guapa y un poco gordita. Trabajaba como secretaria en un bufete de abogados muy prestigioso en el sector.


Angie se sentó al lado de su padre y éste le preguntó:

- ¿Cariño, que hiciste esta tarde? – Le dijo con cierta complicidad entre los dos.

- Pues, fui al cine con un nuevo amigo – Le respondió Angie a su padre.

- ¿Y cómo se llama ese “nuevo amigo”?  - Le espetó secamente su madre, creando una tensión increíble en el ambiente.

- Se llama Jacques, y es buen chico – Le contestó Angie, en el mismo tono seco a su madre.

- ¿Y qué película habéis visto, cariño? – Le preguntó Teo a Angie, para relajar la tensión.

- Pues, una súper romántica, que se titula Perdona, si te llamo Amor. Por cierto, papá a ti te iba a gustar esa peli, seria una de las tuyas, jijiji.
- ¿Cuando salga en DVD, la vemos los dos, ok? – Le sugirió Teo a su hija mayor-

- Síiii, papi – Le contestó ella, levantándose y dándole un tierno beso en una de sus mejillas.

- ¿Lo queremos conocer, verdad, “Amorcito”? – Le preguntó Elvi a Teo con cierto retintín.

- Aún es demasiado pronto, déjalos que se conozcan un poco más y ya lo presentará formalmente, “Cielo” – Le contestó Teo a Elvi y guiñándole un ojo a Angie.

- Pero eso, no es justo papá, con Luca no hicisteis así, yo os lo tuve cuando tuvimos nuestra primera cita – Le reclamó Debie a su padre.

- Hermanita, te corrijo, Jacques e yo no tuvimos una “cita”  sino una “no-cita” – Le aclaró Angie a Debie.

- ¿En que se diferencia una “cita” y una “no-cita”, “Angelita”? – Le ironizó Debie a Angie.

- Pues… una “cita”, se hace con el novio, ya oficialmente  y una “no-cita”, se  hace con el pretendiente a ser un posible novio, ¿Entiendes, “Deborita”? Le contestó Angie a Debie.

A continuación, empezaron a cenar, tranquilamente y en silencio, hasta que recogieron sus platos, ya vacíos.

viernes, 8 de agosto de 2014

Capitulo 4


Después de eso, los dos miraron hacia el cielo y se dieron cuenta de que ya había empezado a atardecer, el cielo tenía ese tono anaranjado tan romántico y Jacques le preguntó a Angie si tenía frío, y esta asintió con la cabeza con una tímida sonrisa, que le hacía la cara más relajada y Jacques le dijo que le dejaría su chaqueta y que le ayudase a quitársela y ella se la quitó, primero del lado del parálisis o como a Jacques le gustaba llamarlo "La Mano Tonta" y después el lado sano.

A continuación, Angie se la puso y ambos se dieron las gracias, y Jacques añadió que le quedaba mejor a ella que a él. Al oír ese comentario, las mejillas de Angie se pusieron rojas, porque no estaba acostumbrada a piropos como ese. Instantes más tarde, volvió a empujar la silla de Jacques, y apenas sin darse cuenta ya estaban a la puerta de la casa de Angie.

Angie paró la silla de Jacques delante de su puerta y se puso delante de la silla de Jacques y le dijo que tomara su chaqueta y Jacques le respondió que no corría prisa, que ya se la devolvería en su próxima “no-cita” y Angie, en ese momento se rió, a continuación, ella se acercó a los labios de Jacques y este puso el dedo índice entre los labios de Angie y los suyos y le dijo que aún no era el momento adecuado. Conóceme primero, bésame después.

Angie le dio un beso muy tierno en la mejilla, y se dirigió a la puerta de su casa y con suavidad giró la manilla y con algo de complicidad le guiñó un ojo y entró al interior de la casa.

Jacques, buscó su móvil en el bolsillo del pantalón, pero no lo encontró. Mientras tanto, Angie se dirigía a su habitación, y sin querer metió su mano izquierda en el bolsillo del mismo lado de la chaqueta y sacó el móvil de Jacques y giró automáticamente   abrir la puerta principal de su casa y le silbó a Jacques y este giró la cabeza y ver su móvil en la mano izquierda de Angie  se rió, Angie se acercó a él y se lo dio en la mano y Jacques le dio las gracias y a continuación Angie regresó corriendo al interior de su casa.


Jacques llamó a su madre para que lo recogiese en la casa de Angie y Paz llegó en unos minutos acompañada por su hermano Michel, para ayudar a manejar a Jacques.  


Después de que anclaran a Jacques dentro de la furgoneta, Paz le preguntó a su hijo que como le fue en el cine, a lo que Jacques respondió que bien y que le había gustado mucho la película.

No tardaron mucho en llegar de la casa de Angie a su casa, bajaron a Jacques y los tres se metieron en casa y tras de ellos, Paz cerró la puerta principal de casa.

Michel llevó a Jacques directamente al comedor, aún era temprano para cenar, así que, Jacques estuvo en internet hasta la hora de cenar. Jacques estaba apagando el ordenador, le vibró el móvil y en la pantalla apareció un mensaje de Marie, que ponía lo siguiente:

"¿Que tal el cine con Angie?" En esa simple pregunta, Marie se delataba así misma, porque ella quería saber como fuera el cine con Angie, porque quería que a Jaques le fallara por primera vez su teoría de " La Bola de Preso", y que no hicieran daño a su amiga Angie.

Jacques, apartó a un lado el teclado y empezó a escribirle la respuesta a Marie, pero lo que no sabía Jacques, era que Marie estaba en ese momento en casa de Angie, y que ésta estaba leyendo la conversación. Jacques le puso que bien. A lo que Marie, le volvió a preguntar:

"¿¿¿Sólo BIEN???" Exclamó muy contrariada Marie.

"¿No pasó nada especial?" Insistió Marie.

"Si, casi nos besamos" Confesó Jacques.

Al recibir ese mensaje, las dos amigas se miraron y dijeron al unísono:

"¿Que tal el cine con Angie?" En esa simple pregunta, Marie se delataba así misma, porque ella quería saber como fuera el cine con Angie, porque quería que a Jaques le fallara por primera vez su teoría de " La Bola de Preso", y que no hicieran daño a su amiga Angie.

Jacques, apartó a un lado el teclado y empezó a escribirle la respuesta a Marie, pero lo que no sabía Jacques, era que Marie estaba en ese momento en casa de Angie, y que ésta estaba leyendo la conversación. Jacques le puso que bien. A lo que Marie, le volvió a preguntar:

"¿¿¿Sólo BIEN???" Exclamó muy contrariada Marie.

"¿No pasó nada especial?" Insistió Marie.

"Si, casi nos besamos" Confesó Jacques.

Al recibir ese mensaje, las dos amigas se miraron y dijeron al unísono:

- ¡¡¡ BIEN !!! – Exclamaron con júbilo y a continuación se rieron.

Angie le dijo algo oído a Marie y acto seguido empezó a teclear en el móvil y le dio al la tecla Enviar.

Unos segundos más tarde, el móvil de Jacques vibró y él se le escapó una carcajada, que resonó en todo el comedor, cuando leyó el mensaje, que era el siguiente:

“¿Y te hubiera gustado besarla?”

 Jacques, con una sonrisa dibujada en la cara, mientras que le respondía a Marie y a continuación le dio a Enviar.

Las chicas, ya se estaban impacientando, cuando oyeron un bip en el móvil de Marie.

“Sí, pero aún no me he ganado ese beso”

Las chicas exclamaron un ¡¡¡ Ooooh, que cuco es !!!

Marie volvió teclear algo y Jacques lo leyó:

“¿Cómo te lo ganarías?”

Jacques, escribió de nuevo y las chicas lo leyeron:

“Dando y recibiendo pequeños detalles diarios”

A lo que Marie, tecleó lo siguiente:

“¿Qué pequeños detalles diarios?”

"A desearme Buenos Días y Buenas Noches cada día, por mensajería instantánea por el móvil o cosas parecidas"

Aclaró Jacques y se lo envió a Marie.

Al leerlo, Angie le preguntó a Marie, que a que hora solía cenar y acostar Jacques, Marie miró su reloj, Pues, a esta, más o menos. Acto seguido, Angie cogió su móvil, que estaba en su mesita de noche, al lado de la cama, las dos amigas, estaban sentadas encima de la cama de Angie, en su habitación.

Angie, escribió algo muy rápido en el teclado de su móvil, que a Marie no le dio tiempo ver los dedos de Angie con tanta velocidad con la que se movía. Al instante, en el móvil de Jacques, sonó el tono de notificación de otro mensaje entrante, pero de otro contacto diferente al de Marie. Cuando Jacques vio, que el mensaje era de Angie, su corazón le latió muy rápido y lo leyó lo siguiente:

“Estoy pensando en ti, buenas noches, Angie”.

Después del nombre Angie, había un emoticón de un ángel, con dos alitas y una aureola encima de la cabeza.

A lo que Jacques, contestó lo siguiente:

"Yo, también estoy pensando en ti, dulces sueños, Jacques".

Cómo hiciera Angie, él también puso un emoticón, al final de su mensaje, pero el suyo era un demonio rojo con dos pequeños cuernos en la cabeza.

miércoles, 23 de julio de 2014

Capitulo 3


Después de despedirse de Angie, Jacques tenía una sonrisa en su rostro, no era una sonrisa de victoria, sino aquella sonrisa reflejaba el primer pequeño paso para alcanzar su mayor proyecto de vida, que era saber, mejor dicho comprobar y demostrarse a sí mismo, que era capaz de tener una relación de pareja estable y duradera con una chica, a pesar, de que estuviese atado de por vida a una silla de ruedas y con los duros sacrificios que conlleva ser la posible pareja de una persona discapacitada como él.


Jacques se entretuvo en el ordenador hasta que Paz, su madre le preparó un sandwich de jamón y queso fundido, que se lo calentó un poco en el microondas, y se lo llevó al comedor y Jacques apartó un poco el teclado y dejó sitio para que su madre pusiera el plato y él empezó a cenar. Pasaron quince minutos, y Jacques ya acabó de cenar incluido sus 250ml de leche chocolateada con pajita.


A continuación, su madre lo llevó a su habitación para acostarlo, primero le puso el arnés de la grúa, porque Paz sufría de los huesos y tenía varias hernias discales y acto seguido, lo transportó para encima de cama, lo desvistió, le puso un calzoncillo y lo tapó con su nórdico, que no lo quitaba en todo el año, si por Jacques fuese.


Así fue pasando poco a poco toda la semana para Jacques, hasta el viernes, Ese día después, de la comida, Jacques le pidió a Paz lavar los dientes, Minutos más tarde, Paz le trajo un bol de plástico blanco, su pasta de diente y su cepillo eléctrico, le untó un poco de pasta dentífrica en las cerdas y se lo encendió y a continuación, Paz fue a la cocina a fregar los platos.


Cuando Paz regresó Jacques había retira un poco para atrás el bol y en el vaso con asa, donde tenía el agua para hacer gárgaras ya había metido en su interior el cepillo y la pasta. Acto seguido, Jacques sonrió a su madre para que viese como le quedaran de limpios sus dientes. En ese instante, sonó el móvil de Jacques y vio un mensaje de mensajera instantánea de Angie, que ponía lo siguiente:


Jacques, te envío mi dirección, para que me recojas para ver la peli en la sesión de las 17:00, un beso, guapo.


Jacques, le enseñó el mensaje de Angie a su madre y esta apuntó la dirección de Angie en un posit y lo guardó en su bolsito y le preguntó si quería llevar una chaqueta y Jacques dijo que si, la gris con tres pequeños rombos de colores, que era su favorita y a continuación, se la puso. Después, Paz llamó Mikel para que le ayudara a subir por la rampa a Jacques a su furgoneta adaptada.          

Como Jacques, tenía dos tipos de silla, la silla de ruedas; la manual, que la usaba prácticamente todo el año y la silla eléctrica o a batería, que la usaba ocasionalmente para dar paseos en verano y cuando el tiempo climatológico lo permitía. Para esa salida, con Angie, tendría que optar por la manual porque era fácil de maniobrar y no era tan voluminosa que la eléctrica.


Michel ya sacara a Jacques para la calle, mientras, que Paz ya abría las puertas traseras y le daba al botón, que desplegaba a rás del suelo la rampa hidráulica para que la silla de ruedas de Jacques se integrara entre los asientos de la furgoneta.  

Acto seguido, Paz se subió al interior de la furgoneta para ponerle los anclajes de seguridad, para que no se moviese la silla dentro de la furgoneta, y después se dirigió al asiento del conducto y metió la llave y arrancó el vehículo y se fue alejando de la casa familiar.

Como Jacques, tenía muy buena memoria, Paz le preguntó la dirección de Angie, y este, sacó la nota de la dirección del bolsillo izquierdo de la cazadora y lo miró y se lo dijo a su madre y fue conduciendo hasta llegar a la casa de Angie.

A continuación, Paz le dio al botón de bajar la rampa y acto seguido, se oyó el mecanismo de la rampa y la silla de Jacques se fue deslizando automáticamente hasta el inicio de la pequeña rampa. Paz salió de la furgoneta y abrió las puertas traseras y bajo a Jacques para la entrada de la casa de Angie y Paz tocó el timbre de la casa y enseguida abrieron la puerta y apareció Angie, que llevaba una camiseta de manga corta rosa, shorts vaqueros de color negros y unas deportivas azules con los cordones blancos. A continuación, Jacques le presentó a su madre y se despidió de ellos volviendo al coche y perdiéndose de la vista de la pareja.

Como el cine estaba cerca, Angie empujó la silla de Jacques, mientras hablaban durante todo el trayecto:

- Que guapa vas, Angie – Le dijo con voz suave y lenta para que lo entendiera.
- Gracias, Jacques, tú también – Le respondió Angie, que se empezaba a sonrojar.
- De nada, y gracias – le contestó él muy cortés.
- Ya me dirás como se maneja este “Bólido”, porque yo soy novata en esto, ok? – le sugirió ella con algo de miedo en su voz.

- Vale, pero de momento vas bien – La tranquilizó con esas palabras.

-  ¿De que te gustan las pelis? –Le preguntó Angie a Jacques.

- De, Acción, Animación, Ciencia-Ficción, Comedias y sobre todo las Románticas, como la que estrenan hoy, ¿Y a ti? – Le acaró Jacques.

- Pues de Acción, Románticas y las de Terror – Le contestó Angie.

Unos segundos más tarde, llegaron al cine y fueron directos a la taquilla y Jacques le preguntó a Angie si le parecería bien, si él compraba las entradas y ella pagaba las palomitas y las chucherías y ella le contestó que si pero en otra ocasión lo harían al revés.

Jacques, abrió su riñonera roja y sacó la cartera y le pidió a Angie si le sacaba el dinero y ella lo hizo y a continuación, le preguntó a la taquillera si aún quedaban entradas para ver Perdona, si te llamo Amor y la taquillera le respondió que si, pero que estaba a punto de empezar.

Como había demasiada cola en el puesto de palomitas y chucherías, que Angie dejó a Jacques dentro de la sala al la de su butaca y mientras que él le daba las entradas al revisor y fue a coger algo de picar mientras veían la película. Angie tardo unos cinco minutos, y se sentó en la butaca, al lado de la silla de Jacques, que estaba en el medio del pasillo del cine.

Angie, puso el cubo de palomitas grande en el reposabrazos de su butaca, para que Jacques pudiera cogerlas cómodamente y así las compartían. Apagaron las luces, y se encendió la gran pantalla y enseguida aparecieron los primeros créditos de la peli. Mientras veían iban comiendo las palomitas y de vez en cuando chocaban “sin querer” sus manos dentro del cubo de palomitas y se reían tímidamente mirándose rápidamente a los ojos.

Poco después de eso, Angie salió de la sala, a los pocos minutos volvió y se sentó en su butaca pero no podía ver bien la gigantesca pantalla porque un chico muy alto se había sentado en la fila de delante, que impedía la visión a Angie. En ese momento, Jaques le dijo a Angie que se sentara en sus piernas y ella aceptó, instantes después se sentó encima de las piernas de Jacques y le preguntó si soportaba bien su peso en las piernas y el le respondió que si.
Jacques no sabía muy bien por dónde debía sujetar a Angie para no parecerle un chico lanzado y Angie pensaba, Abrázame, que no muerdo, Unos segundos más tarde, Jacques la agarró suavemente por la cintura y Angie se relajó reclinándose un poco sobre el pecho de Jacques.  

De vez en cuando, Jacques le preguntaba a Angie si estaba cómoda t ella asentía con la cabeza, Así pasó, sin darse cuenta toda la peli, cuando aparecieron los créditos finales en la gran pantalla y Angie se levantó de las piernas de Jacques, este la ayudó cogiéndole la mano izquierda para incorporarse.

A continuación, en la sala se encendieron las luces y Angie se fue detrás de la silla de Jacques y este sacó el freno izquierdo con su mano del mismo lado y le dijo a Angie que sacara el freno del lado derecho que el no podía y ella obedeció con una sonrisa en la cara y fue girando la silla de Jacques, hasta la entrada del viejo cine y en ese momento, Jacques le advirtió a Angie que era mejor que bajara para atrás la rampa, porque si la bajaba para delante como él no tenía casi ningún equilibrio podía volcar la silla y ella la bajo con miedo y poco a poco, hasta que pisó la acera y en ese instante Angie suspiró aliviada.

viernes, 20 de junio de 2014

Capitulo 2



Después de estar escribiendo un rato más, apagó el portátil, le ayudaron a meterlo en su maletín, llamó al camarero para pedir la cuenta, cuando regresó el camarero, Jacques abrió su riñonera para sacar su monedero, lo abrió y le dio el importe de la consumición más una pequeña propina para el camarero, que le dio las gracias por medio de una amplia sonrisa, mientras regresaba al interior de la cafetería.


A continuación, Jacques encendió su silla eléctrica, y le dio al pequeño joystick y se alejó con cuidado de la mesa y conduzco rumbo a su casa y conduzco rumbo a su casa.


A los pocos minutos, Jacques llegó a su casa, le ayudó a entrar por la puerta principal, su madre, y le ayudó a maniobrar despacio, siempre a la primera velocidad de las cinco que tenía su silla, por el largo pero estrecho pasillo que conducía a las cuatro estancias de la planta baja de la casa familiar.


Los dos entraron en el pequeño comedor-sala de estar, donde estaba situada una gran mesa de madera en el centro de la habitación, al fondo de la habitación estaba colocado un gran mueble de madera barnizada con varias estanterías y cajones y una estantería con una puerta de cristal. Al lado, de la puerta de cristal, y en una estantería del mueble, estaba puesto un gran televisor de plasma negro de la marca LG. Encima de la estantería del plasma había colocadas varias fotos de la familia de Jacques.

La madre de Jacques, era una mujer de 51 años, morena, pelo corto, ojos azules un poco gordita, de nombre Paz. Paz era de carácter afable y conciliador, que nunca gritaba a nadie y no se alteraba por nada, era una mujer de la filosofía Zen. La relación entre Jacques y ella era de plena confianza del uno en el otro. Además de Paz, vivían en casa, el hermano mayor de Paz, que se llamaba Michel y el perro de la familia de Jacques, que se llamaba Rex.


Jacques, pulsó el botón que ponía Power, en el mando a distancia del televisor, y apareció la emisión de un programa del corazón, que le gustaba tanto a él. Le pidió a Paz, que le cogiese de la mochila que llevaba colgada atrás su móvil. Paz se lo dio y le acercó el teclado y el pequeño ratón del ordenador de sobremesa que había ubicado en una pequeña mesa de escritorio que estaba situada al lado del mueble de madera.


Cuando el ordenador encendió y el sistema operativo se inició, Jacques le dio al icono del navegador y fue directo a la bandeja de entrada de su correo electrónico, y vio sus correos, especialmente le llamó uno de su amiga Marie, y lo abrió, y era para preguntarle a Jacques si le podía dar el número del móvil a Angie, porque a esta le cayera bien y Jacques le dio al icono de Responder y empezó a escribir lo siguiente:

“Si, sin problemas, es más, acabo de llegar a casa y precisamente, te iba a llamar ahora para pedirte lo mismo, un beso, Jacques.”

Cuando acabó de escribirlo le dio un click sobre el icono de Alta Prioridad, y a continuación le dio a Enviar. Acto seguidos, cerró la ventana del navegador y abrió una carpeta llamada Novela, donde había un archivo de documento de texto, llamado también llamado Novela, lo abrió y apareció la hoja en blanco típica, de los procesadores de texto, bajó hasta el punto donde lo había dejado en la terraza de la cafetería y empezó a escribir hasta que lo interrumpió su tono de llamada que tenía puesto en el móvil. Vio la pantalla y vio que ponía Desconocido y con algo de nerviosismo, pulsó el botón de Descolgar y puso el altavoz y dijo:

- ¿Quien es? -

- Soy Angie, la amiga de Marie - Aclaró ella, con un tono de nerviosismo en su dulce voz.

- No pienses, que soy así con todos los chicos, esta es la primera vez que le pido un teléfono a una amiga, jijiji - Dijo Angie en un tono de confianza.

- Sino se lo pidieras tú, se lo pediría yo - Respondió Jacques, sin tensión.

 - No me pongas roja, Jacques - Contestó un poco cortada Angie.

- ¿Y por qué no? – Le preguntó Jacques, con un tono de normalidad.

- Porque nos acabamos de conocer – Le aclaró Angie con un tono de timidez.
- A mi me caíste muy bien, en un principio seremos amigos y luego ya se verá con el tiempo, como digo yo siempre “Primero conóceme, después bésame” – Le aclaró Jacques a Angie.

- Sí, estoy de acuerdo, Jacques- Le respondió Angie.

- ¿Por qué no quedamos este viernes en plan “amigos” y vemos “Perdona si te llamo Amor”? Le sugirió Jacques a Angie.

- Vale, Jacques, me gusta tu idea – Le dijo Angie con un tono melosa.

- Hasta el viernes, bonita de más – Le contestó Jacques a Angie con un tono seductor.

- Hasta el viernes, guapetón – Le respondió Angie con un tono de halago.

miércoles, 11 de junio de 2014

Capitulo 1


Jacques, notó como un dedo le tocaba su hombro derecho y se sobresaltó, giró la cabeza y vio que era su mejor amiga Marie, que iba acompañada por una amiga. Jacques estaba en la terraza de una cafetería en una mesa con su pequeño portátil, porque estaba intentando escribir su primer libro y necesitaba que la inspiración de las musas le llegara a sus dedos de su mano izquierda y le hiciera teclear una buena historia en el teclado de su portátil.

Al lado del portátil había un frasco de vidrio verde oscuro de zumo de piña con una pajita blanca con las rayas diagonales rojas y Marie dijo:


- Hola, Jacques, ¿Cómo te va? – le saludó sentándose en frente de él.

- Muy bien, como siempre ¿Y a ti? – le respondió a Marie.

- Ya sabes de un lado para otro sin parar, no descanso nunca – le respondió Marie a Jacques.


La cafetería era del estilo antiguo, de esas que cuando entrabas de pequeño de la mano de tus padres en el ambiente había un aire melancólico y lleno de un denso humo de algún habano cubano que fumaba algún cliente. Jacques tenía 31 años era moreno llevaba el pelo corto como estaban en pleno verano el pelo le hacía sudar a mares, estaba un poco rellenito y como estaba en una silla de ruedas desde los 7 meses a causa de una tretaparesia espástica que la había causado una lesión cerebral como consecuencia física se le había doblado hacia dentro su muñeca derecha. Tenía los ojos azules-verdosos, aunque cuando Jacques era pequeño eran totalmente azules como el mar. Jacques usaba gafas porque tenía miopía y astigmatismo desde que tenía cuatro años. Las gafas eran de pasta dura de un color verde en las patas con toques de un azul intenso. Vestía con una camiseta de manga corta roja y unos vaqueros medio desgastados azules y unas deportivas negras con los bordes rojos.

Marie tenía también 31 años, era morena de piel y su pelo era moreno que lo tenía en una media melena de un color azabache brillante, que le ondeaba libremente al viento como lo haces las crines de los caballos cuando galopan. El color de sus ojos era un marrón almendrado que eran muy hipnóticos si le aguantabas más de 30 segundos la mirada a Marie. Era de estatura baja tirando a mediana pero no se dejaba acomplejar por su falta de altura, Marie se ponía unos tacones y solucionado y se iba a la calle y si alguien no le gustaba que no la mirase. La mejor baza que tenía Marie era su buen humor con el que siempre te animaba o por lo menos lo intentaba. Era una chica muy guapa tenía buen cuerpo pero ella no le preocupaba su físico, Ella tenia un pecho bastante generoso natural ella no estaba de acuerdo con las operaciones de cirugía plástica pero las aceptaba. Vestía con una camiseta negra y unas mayas rojas ajustadas y unas deportivas negras con los bordes y cordones rosas.

- Jacques, esta es una amiga que quiero que conozcas – dijo señalando a Angie, que era la otra chica que estaba al lado de Marie.

- Hola, me llamo Angie – Le dijo a Jacques, mientras le daba dos besos en las mejillas de Jacques, que se puso colorado instantáneamente como si fuera un semáforo.

-       Encantado, yo me llamo Jacques, mucho gusto en conocerte – dijo muy rápido

-       Jacques, habla más despacio, que Angie no entendió casi nada – dijo Marie entre risas.

-       De acuerdo, Marie - 



Jacques, volvió a decirlo, pero en esta ocasión, más tranquilamente y Angie lo entendió.



-       Tienes un bonito nombre e igualmente – dijo Angie, que en sus blancas mejillas apareció un leve sonrojamiento 

-       Y el tuyo viene directamente del cielo – le contestó Jacques

-       ¿Por qué? – Le preguntó curiosa Angie a Jacques.

-       Porque te lo pusieron los ángeles – Le respondió Jacques.

-       Gracias, Jacques – le dijo Angie en un tono de halago.   

Marie y Angie se miraron y Marie le dijo a Jacques que se tenían que marchar, porque se les hacía tarde. Marie y Angie se despidieron de Jacques por tunos, las dos le dieron un beso en la mejilla, primero fue el turno de Marie, y a continuación fue el de Angie. En el ambiente se notaba que ambos estaban algo nerviosos y no se coordinaban, cuando Jacques ponía la mejilla izquierda quería dárselo a la derecha y cuando Angie se lo quería dar a la izquierda el ponía la mejilla derecha. Segundos después, por fin consiguieron coordinarse, y Angie le besó dulcemente en su mejilla a Jacques, que no le dejó ruborizarse a su cara hasta que las dos chicas desaparecieron de la vista de Jacques.



A Jacques, le causó algo de impacto la belleza de Angie, pero sabia perfectamente que él no podría tener una relación formal con Angie o con cualquier chica, por su teoría de “La Bola de Preso”.


Esa teoría, de La Bola de Preso, era la creencia de Jacques de lo que pensaban las chicas sobre una futura relación sentimental con un chico con una discapacidad física como él. La teoría la dividía en dos subteorías; la primera subteoría era que él se acercaba a la chica en cuestión y le decía que le gusta y ella le decía NO, como consecuencia nunca ligaba. La segunda subteoría, era que nunca eran las chicas que se acercaban a ligarlo, solo sus amigas de toda la vida, que tenían sus novios o simples rollos. Jacques pensaba que le iban a salir telarañas de tanto esperar que alguna “valiente” diera el paso de acercarse en plan “chica”. 

Capítulo 21

Cuando Toni llegó a casa de Angie y se bajaron del descapotable de él, los dos jóvenes se quedaron alarmados porque había dos coches ...